Por definición, un castigo es la pena, corrección o disciplina que se aplica a quien ha cometido una falta, una lógica consecuencia de un comportamiento inadecuado e indeseado, en determinado contexto y momento historico.
Por lo general representa una molestia o incomodidad para quien se le aplica, aunque también se considera algo necesario para su bienestar o mejor desempeño, o en su caso para el bienestar de otros. Existe gran diversidad y grados de castigos: físicos, verbales, psicológicos, económicos, sociales que con frecuencia suelen combinarse. La pena capital es la forma más extrema en tanto anula todas las funciones corporales.
Los castigos fisicos han sido utilizados a lo largo de la historia como metodos educativos y represores en el ámbito familiar y por parte de las autoridades en turno. Las primeras prácticas de reprimendas físicas estuvieron presentes en Babilonia, Grecia Antigua, Roma, Antiguo Egipto e Israel. Algunos pueblos fueron famosos por su crueldad, en Esparta se usaban para desarrollar la fuerza física y la voluntad. En Roma, la máxima pena permitida eran 40 azotes con un látigo e inflingidos en público. Una característica del ejército romano fue su excesivo sentido y obediencia de la disciplina castrense. Acatar las órdenes, seguir al superior sin ningún tipo de duda o discrepancia eran los valores predominantes. Por tanto existían castigos ejemplares para quienes no cumplieran con tales altísimos estándares de sumisión al superior, el más famoso: La Decimatio o diezmo de las tropas, que era una medida excepcional aplicable en casos extremos de cobardía.
En la Biblia se dice que los niños deben ser castigados físicamente pero con respeto y en amor, sin causar humillaciones ni deshonras, como la ultima opción para marcar limites de autoridad y respeto a las normas, usando la vara como símbolo de la disciplina.
Capitulo aparte merecen las sanguinarias torturas que por "herejia", fueron aplicadas por la iglesia catolica a sinnumero de personas a traves del Tribunal de la Santa Inquisicion y del Santo Oficio.
La utilización del castigo fue modificándose en la sociedad a partir del siglo XVI, pasó de ser un método de educar, marcar límites y reglas, a considerarse una forma de humillación de los hijos, esclavos y ciudadanos, lo que generó grandes controversias y movimientos filosóficos. En el siglo XIX el castigo corporal se discutió en las reformas legales, infligir dolor en los interrogados resultaba insuficiente y poco eficaz, al no crear cambios permanentes en la conducta. Se propuso la idea de la prisión panóptica donde los prisioneros se sentirían vigilados y controlados todo el tiempo, reduciendo las penas corporales. En el siglo XX el uso del castigo físico disminuyó y fue prohibido en gran parte de Europa y America del Norte, aunque sigue existiendo en el 87% de paises y aun en los paises en que esta prohibido, fuera de la legalidad.

En qué momento el dolor se vuelve placer y el castigo algo deseado? Cómo es que los castigos corporales llegan a formar parte en la Dominación/sumisión del bdsm? Son simples piezas del juego erótico o un elemento indispensable en el proceso de doma? Resulta anormal la necesidad de castigar y ser castigad@, de quien domina o se somete?
Desafortunadamente, en algunos países aun se continúan sancionando algunas conductas sexuales por motivos religiosos (como en la sharia musulmana, a través de lapidación, humillación pública, reprobación social, e incluso pena de muerte). La pérdida de credibilidad de la religión como referencia ideológica reprobadora de la conducta y de la vida sexual no ha variado mucho la situación, ya que la ciencia y sobre todo la medicina, psicología y psiquiatría fueron quienes como relevo se encargaron de definir que actividades eróticas y en virtud de que motivos podrían considerarse sanas o insanas, permitidas o no, lo que llevo a especificar cuáles prácticas o tendencias se calificarían como patológicas (parafilias) y las confinó al diván y al lóbrego closet donde moran las perversiones sexuales.
La siguiente descripción tomada de la red, etiqueta como “perversos”, “parafilicos”, “fijados en el desarrollo”, a quienes muestran preferencia por estas prácticas:
"El castigo corporal se puede emplear también durante el acto sexual fetichista y es la base de una serie de parafilias, sobre todo en forma de azotes. Este fenómeno se observó en primer lugar por el psicólogo alemán Richard von Krafft-Ebing, quien sugirió que el sadismo y masoquismo se desarrollan a partir de la experiencia de los niños que recibieron castigos corporales en la escuela. Lo anterior fue rebatido por Sigmund Freud, afirmando que el interés sexual en las sanciones corporales se desarrolla en la primera infancia y raramente asociados con experiencias reales de castigo."

Investigaciones neurológicas demuestran que es en el cerebro donde se encuentra la relación entre placer y dolor, siendo el sistema límbico el encargado de dichas reacciones; al estimular ciertas áreas del hipotálamo, tálamo y mesencéfalo, -que forman parte del sistema límbico-, se experimenta dolor intenso, al estimular otras se produce una reacción contraria, de intenso placer. Dado que el sistema límbico tiene una función significativa en las emociones como dolor, placer, ira, enojo, tristeza, conducta sexual, docilidad y amabilidad se le ha llamado “cerebro emocional”.
Por otra parte, la DISCIPLINA del bdsm consiste en imponer normas de conducta y constituye un elemento fundamental en el proceso de D/s. Cuando las órdenes no son cumplidas tal como fueron prescritas por el Am@ o al ser infringidas por la parte sumisa se impone la necesidad de castigo. Aún asi dentro de la comunidad bedesemera persisten erróneas definiciones, que no establecen diferencia con el masoquismo o sadismo puro, aqui algunas de las encontradas en un blog especializado de bdsm:
· CASTIGO: Es el sometimiento fisico y psiquico por parte de un Am@ sobre su esclav@, a traves del dolor producido por cualquier medio.
· ESCLAV@: Hombre o mujer sumis@ que disfruta entregandose a su Am@ a traves del dolor y el sufrimiento.
La anterior es una vision reduccionista e inexacta, donde no tiene cabida el dulce placer de la entrega ni la sabia, amorosa y paciente guia del Am@, el mutuo aprendizaje al recorrer estos deliciosos y excitantes caminos. Además, en mi opinión ni el castigo ni la recompensa deben ser resultado de la conducta de la esclava, en tal caso seria la parte sumisa quien estaría manipulando la situación. Tengo presente que un Am@ educa a su sumis@ para que sea feliz en su sumisión y en función de los gustos y necesidades de ambos, donde el consenso es imprescindible.